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sábado, 18 de febrero de 2012

War Horse, (Steven Spielberg, 2011)


"War Horse", la última película de Steven Spielberg cuenta la historia de un caballo, Joey, desde su nacimiento hasta su participación en la Primera Guerra Mundial.
Sus 146 minutos pasan en un suspiro. La película nos atrapa desde la emoción, algo que no abunda en el cine actual más preocupado por la acción, basta con echar un vistazo a las películas más taquilleras y podemos ver claramente que las grandes producciones apuestan por la acción frenética y los efectos especiales cada vez más espectaculares.
Así pues, Spielberg apuesta por volver a un cine donde los personajes se mueven por emociones, donde los principios son importantes y vertebran las acciones de las personas. Seguramente se le acusará, como ya se ha hecho en otras ocasiones, de sentimentalismo fácil o directamente de “moñas”, pero los amantes del cine, sin duda, estarán agradecidos de poder ver una historia bien contada, bien rodada y que, además, despierta emociones en el espectador.
Spielberg utiliza, en esta película, todos los recursos del lenguaje cinematográfico clásico; desde la composición de los planos, su duración, la cámara casi invisible en las escenas de diálogos, la banda sonora muy cinematográfica, de John Williams, que acompaña la acción en cada momento, o la fotografía, de Janusz Kaminski, en tres calidades completamente diferentes pero adaptadas a la historia.

sábado, 26 de noviembre de 2011

La fiera de mi niña, (Howard Hawks, 1938)


No se me ocurre ninguna película más opuesta a “Melancolía”, de Lars von Trier que “La fiera de mi niña”, de Howard Hawks.
En el número 6 de la revista Nickel Odeon, dedicado monográficamente a la Screwball Comedy, se publicaron los resultados de una encuesta realizada a 100 personas: críticos de cine, directores, actores, escritores y cinéfilos en la que cada uno elegía sus 10 comedias favoritas; la ganadora fue “La fiera de mi niña” y el director más votado Howard Hawks con 7 películas. Hay que decir que Howard Hawks hizo 9 comedias que ya os adelanto que considero 9 obras maestras.
Es difícil, para mí, decidir cuál de las 9 comedias de Howard Hawks es la mejor, todas son magníficas, pero la más divertida es, sin duda, “La fiera de mi niña”.
Sinopsis
David Huxley (Cary Grant) es un ingenuo y manipulable paleontólogo que trabaja en el Museo de Historia Natural y dedica todo su tiempo a la reconstrucción del esqueleto de un brontosaurio del que sólo le falta la “clavícula intercostal” que ya ha localizado y está a punto de recibir. Nuestro protagonista está prometido con Alice (Virginia Walker) una rígida mujer que también trabaja en el museo y que antepone el trabajo de los dos a todo lo demás, incluso a tener una luna de miel o a la posibilidad de tener hijos.
El museo necesita dinero y David Huxley pretende obtenerlo mediante una donación que podría hacer una millonaria, la Sra. Carleton Random. Para conseguir la donación Alice concierta una cita en el club de golf con el abogado de la Sra. Carleton Random, el Sr. Alexander Peabody.
En el transcurso del partido de golf, David Huxley conocerá a Susan Vance (Katharine Hepburn) una joven que cambiará la vida del apocado profesor en tan sólo 24 horas. En este día que cambiará la vida de nuestro protagonista, David Huxley se las verá, además de con Susan Vance, con un perro llamado George, un leopardo llamado Baby, un psiquiatra con monóculo y tic nervioso que se llama, por supuesto, Fritz, un cazador de caza mayor experto en imitar el sonido de los animales salvajes que se llama, por supuesto Mayor Horace Applegate, un abogado que se llama, por supuesto, Peabody y que representa a una millonaria dispuesta a donar un millón de dólares al museo, un criado borrachín, un sheriff estrambótico, otro leopardo y, desde luego, la clavícula intercostal del brontosaurio. Todos estos elementos colaborarán con Susan Vance para hacer de este día una experiencia inolvidable para nuestro paleontólogo favorito.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Melancolía, (Lars von Trier, 2011)


Lars von Trier, el niño mimado de la crítica y de los festivales de cine europeos, galardonado en Cannes hasta en tres ocasiones por: “Rompiendo las olas”, “Bailando en la oscuridad” y “Europa”, fue declarado “persona non grata” en el último festival de Cannes y expulsado del mismo, a causa de unos comentarios de sesgo pro-nazi, realizados en rueda de prensa.
Aludo a este episodio porque tiene que ver con algo que comentaré sobre la última película de este cineasta polémico, su aclamada y denostada al mismo tiempo, “Melancolía”.
Voy a decir ya, de entrada, que “Melancolía” me parece una gran película y lo que me irrita es que podría haber sido una obra maestra y no lo es.
El tema
Ya he comentado en otras entradas del blog que lo primero que me pregunto al ver una película es: ¿Cuál es el tema? A veces está claro, a veces no. Cuando no está claro, sospecho.
Se han escrito muchas tonterías sobre el tema de la película. Muchas de estas tonterías se han escrito por pretender ir más allá de lo que vemos, por un afán de ser más listo o parecer más informado o aparentar que se está en posesión de claves que los simples mortales no tenemos. Se habla de que el tema son las relaciones establecidas, entre un grupo de personas en los últimos momentos de su vida, amenazados por la destrucción del planeta debido a una colisión con otro planeta, como una especie de alegoría de las relaciones humanas; se dice que el tema es el fin del mundo; el egoísmo del ser humano; la banalidad de la sociedad moderna, en fin, cada uno la suelta como le viene y se queda tan a gusto.
En realidad el tema es la melancolía. Si así de fácil, Lars von Trier nos da el tema en el título, no hay que buscar más.
La melancolía es un estado de ánimo que se conoce desde la antigüedad y que Hipócrates reconoce como enfermedad en el siglo IV a. C., Hipócrates la define de la siguiente manera: “Si el miedo y la tristeza se prolongan, es melancolía”. Hoy en día le llamamos depresión. Me gusta más melancolía.
Si alguien tiene alguna duda de que la melancolía es el tema, basta con ver la imagen con que se abre la película, el rostro de Kirsten Dunst, en primer plano, con los ojos caídos, la mirada perdida, la tez macilenta y el pelo descuidado mientras caen del cielo pájaros muertos y comienza a sonar la obertura de "Tristán e Isolda" de Richard Wagner.