Mostrando entradas con la etiqueta Cine negro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine negro. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de febrero de 2015

La isla mínima, (Alberto Rodríguez, 2014)

“La isla mínima”, la última película de Alberto Rodríguez (director de la magnífica “Grupo 7”) es, sin duda, la mejor película española del año y una de las mejores de la historia del cine en nuestro país. Una obra maestra.
Crítica y público han alabado una película que es más de lo que parece. La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas ha reconocido su calidad y la ha nominado para los premios Goya en 17 apartados, muchos de los cuales debería ganar.
“La isla mínima” es una película de género, es cine negro. Sobre la película se ha escrito ya mucho y no se trata de repetirlo, se ha alabado la localización, el trabajo de los actores (sobre todo el maravilloso trabajo de Javier Gutiérrez que, en ocasiones, recuerda a James Cagney), los dos niveles de la película (la trama criminal y el fondo socio-político de principios de los años ochenta), y muchos otros aspectos sobre los que no insistiré.

miércoles, 26 de febrero de 2014

El consejero, (Ridley Scott, 2013)

Con “El consejero”, Ridley Scott firma otra magnífica obra, una película absorbente que se adhiere a la memoria visual del espectador y que, además, está plagada de diálogos y frases como no se escuchaban en el cine desde la época dorada del cine negro americano.
El guión lo firma Cormac McCarthy, escritor estadounidense, ganador del Premio Pulitzer y del National Book Award. En realidad, McCarthy, escribió la historia en forma de relato corto y no de guión cinematográfico, es decir, el texto no estaba dividido en escenas ni tenía la estructura de un guión técnico. Ridley Scott tuvo que hacer un trabajo de adaptación técnica del texto que, por supuesto, se conservó en su totalidad.
Ridley Scott es un director al que la crítica “oficial” siempre tiene en el punto de mira. Es posible que esta animadversión sea motivada por el hecho de que empezara su andadura profesional haciendo publicidad para televisión.
No parece justo que "El consejero" no haya obtenido ninguna nominación para los Oscar. Que no esté la película ni el director parece un disparate, y más aún, cuando hay bodrios como "La gran estafa americana", perlículas normalitas como "Capitán Phillips" o claramente sobrevaloradas como "Gravity". Pero, además de disparate, es un auténtico crimen que Cormac MacCarthy no esté nominado al mejor guión original ni esté nominada Cameron Díaz por su extraordinario trabajo.

miércoles, 4 de enero de 2012

Drive, (Nicolas Winding Refn, 2011)


"Drive" es una excelente película de cine negro dirigida magistralmente Nicolas Winding Refn. Presentada en Cannes, fue candidata a la Palma de Oro que, como ya sabemos, ganó la insufrible “El árbol de la vida”, de Terrence Malick. Sin embargo, el galardón al mejor director se lo llevó, merecidamente, Nicolas Winding Refn por este film.
Hay dos películas de las que “Drive” bebe en buena medida; la primera es “El silencio de un hombre” cuyo título original es “Le samouraï” (1967), de Jean Pierre Melville y la segunda (que, a su vez, bebe de la película de Melville) es “The driver” (1978), de Walter Hill. En cuanto a la a esta última se podría decir que “Drive” es, en muchos aspectos, un remake. En cuanto a la primera las conexiones son más profundas y menos aparentes. En “El silencio de un hombre”, Melville realiza una película singular, con un Alain Delon (nunca estuvo mejor) en el papel de un asesino a sueldo abocado a un destino fatal. Melville desnuda su película de cualquier artificio, prescinde de las elipsis y casi del diálogo y con la ayuda del excelente director de fotografía Henri Decae nos ofrece un film noir, casi zen, cuyo desarrollo hipnotiza al espectador desde el plano de arranque.
Hay muchas cosas que me gustan de “Drive”; Ryan Gosling está magnífico con un doble registro de profesional frío y eficaz pero también de asesino despiadado e incluso psicópata, y además no recuerdo a nadie capaz de llevar un mondadientes con el mismo estilo que Bogart llevaba un cigarrillo y a nadie que dé más miedo con un martillo en la mano. El trabajo de Gosling es de tal magnetismo que es capaz de bregar con unos secundarios increíbles sin que se resienta su personaje.
He nombrado a los secundarios que están todos maravillosos y, desde luego, mención especial se merece un impresionante Albert Brooks al que yo le daría el Oscar al mejor actor de reparto sin dudarlo.
Me ha sorprendido el uso de la violencia que se hace en “Drive”. Con todo lo que hemos visto no es fácil que un asesinato más nos llame la atención, pues bien, en “Drive” todos los asesinatos son estupendos (si se me permite expresarlo así), todos son diferentes y todos nos dejan pegados al asiento.
“Drive” no llega a los extremos de negrura y desnudez del film de Melville. La fotografía de Newton Thomas Sigel no es ni de lejos tan realista como la de Henri Decae con lo que la película es más luminosa y en algunas secuencias, la luz se torna incluso artificial, es decir la luz viene de un sitio donde no la hay. Es una elección que no molesta pero me hubiera gustado ver lo que hubiera sido “Drive” con una fotografía más arriesgada, más extrema.
Sólo hay tres cosas que no me convencen en la película, aunque entiendo que se trata de una opinión basada en el gusto y por tanto muy particular de cada uno: No me gustan los títulos de crédito; creo que pueden ser un homenaje a William Friedkin, pero, aún así, me parecen más adecuados para una comedia romántica con Meg Ryan que para un thriller violento y oscuro. Tampoco me gustan las canciones, hubiera preferido una banda sonora más oscura (¿jazz?, ¿blues?) y menos presente. Y por fin, tengo mis dudas sobre el uso de la cámara lenta, hay secuencias en que me parece que está perfecta pero hay otras en la que creo que sobra.
Y para terminar…, falta la lluvia.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Detour, (Edgar G. Ulmer, 1945)


Detour” nunca llegó a estrenarse en España. Cuando se pasó por televisión se tituló como “El desvío”, una traducción literal de su título original.
Dirigida por un director desconocido, con actores mediocres, y técnicamente imperfecta, “Detour” es, sin embargo, una joya del cine negro.
Sinopsis
Al Roberts, (Tom Neal), es un pianista que toca en un local de segunda o tercera categoría de Nueva York en el que también canta su novia Sue, (Claudia Drake). A pesar de que su sueño es tocar en el Carnegie Hall, Al prefiere casarse y seguir con su apacible vida pero Sue tiene otras ambiciones y está decidida a triunfar en Hollywood. Al, en un primer momento, no se decide a acompañarla pero al cabo de un tiempo se da cuenta de que no puede estar sin ella y emprende el camino hacia el Oeste.
Sin dinero, está obligado a viajar haciendo auto stop. En el transcurso del viaje se encontrará con Charles Haskell Jr. (Edmund McDonald) y más tarde con Vera (Ann Savage) y estos encuentros convertirán el viaje en una auténtica pesadilla.