Mostrando entradas con la etiqueta Time. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Time. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de diciembre de 2011

In Time, (Andrew Niccol, 2011)


“No tengo tiempo, no tengo tiempo para preocuparme por cómo ocurrió, es lo que hay. Estamos modificados genéticamente para dejar de envejecer a los 25, el problema es que sólo vivimos un año más a no ser que consigamos más tiempo. El tiempo es, ahora, la moneda de cambio, lo ganamos y lo gastamos. Los ricos pueden vivir eternamente, y el resto…, yo sólo quiero despertar con más tiempo en mis manos que horas tiene el día.”
Así comienza “In Time” con la voz en off del protagonista sobre una imagen de un reloj digital y el sonido de los latidos cardíacos que se van consumiendo con cada segundo.
Me gusta la ciencia ficción, siempre me ha gustado. Desde muy joven he leído centenares de libros, los he leído casi todos, desde los más clásicos hasta los más recientes y cuando se estrena “una de ciencia ficción” no puedo evitar crearme expectativas que, casi siempre, acaban defraudadas.
En la ciencia ficción hay diferentes vertientes, hay historias sólo para entretener, las hay con la única finalidad de contar unos hechos comunes a cualquier otro género pero con el adorno de la ciencia ficción, etc. La ciencia ficción que más me interesa es la ciencia ficción “de ideas”, aquélla que propone escenarios y temas para que el lector o el espectador reflexione sobre aspectos fundamentales del ser humano y de la sociedad en que vivimos; historias como las que se cuentan en “1984” de Orwell, o “Un mundo feliz” de Aldous Huxley o “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury, por ejemplo.
Algo parecido nos ofreció Andrew Niccol en “Gattaca” (1997), una película muy apreciable aunque no sea la obra maestra que algunos dicen que es.
Como en “Gattaca” la idea, la premisa en la que se basa “In Time” es un auténtico filón de oro y ese es precisamente el problema que tengo con esta película, que partiendo de una idea estupenda, Niccol no ha sido capaz de sacarle todo el partido que le hubiera podido sacar otro director.
Quizás tenga algo que ver con el hecho de que Andrew Niccol es el guionista, director y productor de la cinta y, claro, acumular tanto poder al hacer una película puede ser bueno si se tiene el talento de Spielberg, pero, Andrew Niccol no es Spielberg ni de lejos.

martes, 8 de noviembre de 2011

Léolo, (Jean-Claude Lauzon, 1992)


Dado que mi intención es comentar las películas de estreno, desde luego, pero también algunas películas que, por distintos motivos me parecen interesantes, he estado pensando largamente qué película, de este segundo grupo, elegiría para empezar.
En mi cabeza han aparecido, como en un listado, todas las películas que han ido marcando mi vida de cinéfilo y que todos tenemos en mente cuando pensamos en las mejores películas de la historia del cine, aquéllas que aparecen en todos los textos y cursos de Historia del Cine, pero conforme repasaba la lista, cada poco se colaba esta película, la borraba…, y al poco tiempo, volvía a aparecer como si tuviera vida propia, como si el mismo Léolo se empeñara en volver del sitio lejano y olvidado en que reposa su cuerpo desnudo.
Así que no me queda más remedio que hablar de "Léolo" y os aseguro que no es fácil. Hubiera sido más cómodo algo de: Ford, Hawks, Vidor, Buñuel, Hitchcok, Dreyer, Eastwood, Kurosawa, Wilder, Lubitsch, etc., en fin de los maestros conocidos y reconocidos del cine.
Para empezar, es muy posible que muchos de vosotros no la hayáis visto; bien, eso es un pecado mortal, por omisión, de acuerdo, pero un pecado mortal para todos aquellos que se consideren amantes del cine. Así que espero que después de leer este post os entre la necesidad irrenunciable de verla, con conseguir este objetivo me conformo.
"Léolo" es una película de producción franco-canadiense dirigida por Jean-Claude Lauzon, director nacido en Canadá y que sólo hizo dos largometrajes: “Un zoo la nuit,” en 1987, y "Léolo", en 1992.
Jean-Claude Lauzon, murió en agosto de 1997 tras estrellarse, contra una montaña al norte de Canadá, la avioneta Cessna que pilotaba. En el accidente murió también su novia.
Sinopsis
Un niño llamado Léo Lauzon, atrapado en una realidad insoportable, trata de evitar que el entorno trastorne su mente.
En medio de una familia genéticamente destinada a la locura, en los arrabales de Montreal, Léo intenta mantener la cordura refugiándose en el mundo de sus sueños. Así, imagina que es hijo de un tomate italiano fecundado, y por lo tanto se hace llamar Léolo Lozzone.
La realidad agobiante y desquiciada contrasta con la otra realidad, la de los sueños de Léolo. Además, Léolo, que tiene 12 años, está enamorado de Bianca, la vecina siciliana. Léolo escribe todas las noches sus pensamientos en unas hojas que va tirando conforme las escribe y que conocemos a través de un narrador en off que lee los escritos de Léolo recuperados por un peculiar Domador de Palabras, que recopila versos y frases para salvarlas de la destrucción.