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sábado, 16 de junio de 2012

La mujer de negro, (James Watkins, 2012)


“La mujer de negro” es una excelente película con un monumental error de casting.
La productora Hammer, que realizó inolvidables películas de terror gótico entre 1955 y 1980, intenta recuperar el género y el estilo que la encumbró y la llevó a ser un referente del terror, sobre todo, gracias a las películas que integraron las sagas de Frankenstein y Drácula, muchas de las cuales dirigió Terence Fisher.
Ahora, una renacida Hammer, vuelve a sus orígenes y, después de producir la versión americana de “Déjame entrar”, aborda una temática clásica del género: el de la casa encantada.
Hemos visto tantas historias de casas encantadas que es muy difícil salir airoso de un empeño de estas características pero hay que decir que "La mujer de negro" lo consigue con sobresaliente y desde luego no es por casualidad. Nada en el cine es por casualidad.
"La mujer de negro" es una excelente película porque tiene excelentes bases: un estupendo guión, un diseño de producción maravilloso que incluye unas localizaciones extraordinarias, una puesta en escena consecuente con el género y por fin un elenco de secundarios maravilloso capitaneados por un Ciarán Hinds en estado de gracia.

domingo, 15 de enero de 2012

El topo, (Tomas Alfredson, 2011)


“El topo” es la adaptación de una novela del mismo título, en castellano, de John le Carré. El título original del libro y de la película es “Tinker Tailor Soldier Spy”, bastante más atractivo y que se puede traducir como “Calderero Sastre Soldado Espía”.
John le Carré es un notable escritor de novelas de espionaje y en cinco de ellas el protagonista es George Smiley. “El topo” es la tercera de la serie.
La cinta se desarrolla en los primeros años de la década de los 70, en plena guerra fría entre Occidente y la Unión Soviética. Los servicios de espionaje de Inglaterra están comprometidos por un topo infiltrado al más alto nivel y que trabaja para los soviéticos; George Smiley, ya jubilado, es el encargado de desenmascararlo.
En realidad, el verdadero tema de la película es la lealtad y por tanto también la traición. La lealtad y la traición no sólo a un país sino también entre personas.
En “El topo” no hay persecuciones en coche, ni peleas a puñetazo limpio, ni frenéticos tiroteos, ni espectaculares escenas de acción o paisajes exóticos, ni siquiera historias de amor. “El topo” es una película de conversaciones de Whisky y humo, de personajes complejos y oscuros, de mentiras y engaños.
La película está dirigida por Tomas Alfredson, el realizador sueco de la magnífica “Déjame entrar”.
Tomas Alfredson, junto a su director de fotografía, el sueco Hoyte van Hoytema (“Déjame entrar”, “The Fighter”) consigue crear un clima especial que encaja a la perfección con la historia como ya hiciera en “Déjame entrar” y desde luego consigue realizar una excelente e hipnótica película de espías. La película transmite a la perfección, el cansancio, la desesperanza de unos espías agotados por años de mentiras y dobles juegos, personajes que seguramente retratan a la perfección a los espías reales que trabajaron en los servicios secretos de los diferentes países durante los años de la guerra fría, entre el final de la Segunda Guerra Mundial y la caída del Muro de Berlín.