“Loreak”, (Flores), ha sido la gran sorpresa cinematográfica de
2014. Segundo largometraje codirigido por José Mari Goenaga y Jon Garaño, se
trata de una película de bajo presupuesto con un reparto prácticamente
desconocido, fuera del País Vasco, y rodada íntegramente en euskera que fue nominada
en el apartado de mejor película, en la última edición de los Premios Goya,
junto a “La isla mínima”, “El niño”, “Magical Girl” y “Relatos Salvajes”.
Se ha definido por parte de la crítica, incluso de la más
favorable, como una “pequeña película”, “una peliculita” o incluso una
“miniatura”.
¿Cómo se mide la grandeza de una película? ¿Por su presupuesto?
¿Por su tema? ¿Por la trama? ¿Por su equipo técnico, su director, su
producción, su reparto?
Una película es una expresión artística y por tanto debemos
juzgarla por sus valores artísticos, lo mismo que hacemos con una pintura, una
escultura o una pieza musical.
“Loreak” es una gran película, una de las mejores de la
historia del cine español.
